El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que nadie traspasará el lugar de rendición de cuentas el Día del Juicio para entrar en el paraíso o el infierno hasta ser cuestionado sobre ciertos asuntos: Primero, cómo pasó y consumió sus años de vida. Segundo, si buscó conocimiento por Al-lah, si actuó conforme a él y si lo transmitió a quien debía. Tercero, cómo adquirió sus bienes, de forma lícita o ilícita, y si los gastó en lo que complace a Al-lah o en lo que Le desagrada. Cuarto, cómo desgastó y usó su cuerpo, su fuerza, su salud y su juventud.