El profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— ordena quitar el mal y cambiarlo (el mal es todo lo que prohibió Al-lah y su mensajero) en medida de las posibilidades, Entonces si ve un mal debe cambiarlo con la mano si puede, Si es incapaz de cambiarlo con la mano, entonces con su lengua ordenando a quien lo cometió abstenerse y guiándole a lo bueno en vez de lo malo, Si es incapaz de actuar a este nivel, entonces que lo cambie odiando y negando este mal con su corazón, teniendo la intención de cambiarlo de ser posible, Y cambiando el mal con el corazón es lo mínimo de los niveles de fe.