Un hombre vino al profeta –que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él– y le dijo: Oh mensajero de Al-láh, a uno de nosotros le viene a la mente unas ideas graves, hasta querer convertirse en polvo antes que compartir tales ideas con alguien, Entonces el mensajero –que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él– dijo "Al-láhu Akbar" dos veces y alabó a Al-láh por reducir las conspiraciones de satanás a meros susurros.