El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— prohíbe que el musulmán retire la palabra a su hermano en religión por más de tres noches, de manera que cuando se encuentran no se saluden ni se hablen. Y el mejor de los dos que están peleados es el que intenta retomar la relación saludando el primero. El cese en la relación que se entiende aquí es el que se realiza por motivos personales; en cuanto al que se efectúa por Al-lah, como cuando uno se aleja de los pecadores, los innovadores o las malas compañías, no tiene un tiempo máximo determinado, sino que depende del beneficio de dicho alejamiento, y este cesará cuando lo haga la causa que lo propició.