De las gracias y los dones del Jardín que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, informó que las gentes del Jardín, cuando entran en él, un pregonero les dirá: “¡Aquí vivirán y nunca morirán; estarán sanos y nunca enfermarán”, esto es, que estas personas agraciadas gozarán del favor eterno, sin temer a la muerte, ni a la enfermedad ni a la vejez que trae consigo la debilidad, ni pasarán apuros materiales. Por ello, este hadiz incita al ser humano a realizar las mejores obras, aquellas que le puede llevar a esta morada.