El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— preguntó a sus sahaba si querían que les informara sobre la mejor de sus acciones, la más noble, fructífera, virtuosa y pura de ellas ante Al-lah, el Soberano Todopoderoso. Aquella que elevaría más su nivel en el paraíso. Aquella que sería mejor para ellos que dar en caridad oro y plata. Aquella que sería preferible para ellos que luchar contra el enemigo, matarlos o perecer en sus manos. Los sahaba respondieron afirmativamente. Entonces, el Mensajero —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— les respondió que mencionaran y recordaran a Al-lah el Altísimo en todo momento y en cualquier estado o circunstancia.