Handhla informa a Abû Baker Al-Saddiq que se halla en otro estado de ánimo diferente a la que tiene cuando están todos juntos con el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ya que junto él invocan a Al-lah; sin embargo, cuando están junto con sus hijos, sus mujeres y en otros menesteres mundanos, entran en otro estado de ánimo diferente al que viven con el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Es por ello que Handhala creyó que este tipo de comportamiento era una hipocresía, ya que con el Profeta se sentían de una forma diferente a cuando están con su familia. Al informar al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, sobre este sentimiento, les contestó que si se mantuviesen en la misma situación emocional cuando están con él, entonces los ángeles les estrecharían las manos en sus lechos y en sus caminos. Por tanto, todo necesita una moderación, una hora para su Señor; una para su familia y sus menesteres mundanos.