El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa de que, si dos musulmanes se enfrentan con sus espadas y ambos tienen la intención de acabar con la vida del otro, el que mata irá al Fuego por haber asesinado directamente a su compañero. Los compañeros del Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— no comprendían por qué el asesinado estaría en el Fuego, por lo que este les explicó que estaría también en el Fuego porque deseaba y luchaba para matar a su adversario, y lo único que le impidió matarlo fue que el otro se le adelantó.