'Uzman —que Al-lah esté complacido con él— enseñó cómo realizar la ablución del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— de una forma práctica para que fuera más clara. Para ello pidió un recipiente con agua y vertió un poco en las manos para lavárselas tres veces. Luego introdujo la mano derecha en el recipiente, tomó agua, se enjuagó la boca y la expulsó. Después aspiró agua por la nariz y la expulsó. A continuación, se lavó la cara tres veces y los brazos desde las manos hasta los codos incluidos tres veces. Luego se pasó las manos húmedas por la cabeza una sola vez y se lavó los pies, incluidos los tobillos, tres veces. Cuando finalizó, les informó que había visto al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— hacer la ablución del mismo modo y que les había dado la buena noticia de que a quien realizara la ablución como él y rezara después dos «raka'a» con devoción, conciencia y humildad en su corazón ante su Señor —glorificado y exaltado sea—, Al-lah lo recompensaría por la perfección de la ablución y la sinceridad del rezo con el perdón de los pecados anteriores.