El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— nos informa de la gracia y misericordia de Al-lah, y que, si el musulmán se acostumbra a realizar buenas acciones cuando goza de buena salud y está en su lugar de residencia y luego le sucede algún imprevisto, como que se enferme y no pueda realizar más buenas acciones, esté ocupado de viaje o por cualquier otra excusa; se le registra la recompensa completa de lo que acostumbra a hacer cuando tenía buena salud y estaba en su lugar de residencia.