Cualquiera que se esfuerza extremadamente en realizar los buenos actos religiosos y deje a un lado la facilidad sin que llegará a dejar parcial o completamente lo que hace, por lo tanto se debe realizar las cosas bien sin exageración, tratar de hacer lo justo y lo correcto y anhelar la recompensa por sus acciones continuas aunque sean pocas, y aprovechar su tiempo libre y actividad para realizar más actos de adoración. Cuando una persona es extremista en la religión, esta termina derrotándola. La orden de andar durante el amanecer y el atardecer y entrada la noche es una metáfora, donde el musulman anda en el camino recto, si esta residente trabaja de mañana y de tarde, y si está de viaje, anda de noche y si se cansa, se detiene para descansar, es lo mismo andar en el camino de Al-lah, (realizar las buenas acciones constantemente pero sin olvidar de los derechos de uno y de los demás).