El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— entró en su casa donde estaba 'Aisha —que Al-lah esté complacido con ella— y vio que había tapado un pequeño armario, donde se guardan objetos, con una tela en la que había imágenes de seres animados. Entonces el color de su rostro cambió debido a la ira por el amor de Al-lah, la quitó y dijo: «Quienes sufrirán el castigo más severo el Día del Juicio son los que imitan la creación de Al-lah mediante sus imágenes». 'Aisha dijo: «Entonces hicimos de la tela uno o dos cojines».