El Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos informa en este hadiz de Abu Dhar que la silla, a pesar de su grandeza y amplitud, si la comparamos con el Trono, no es más que un eslabón de hierro que haya sido lanzado en medio de un amplio territorio desierto. Esto indica la grandiosidad de su Creador y su Plena Capacidad.