El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que lo que más peso tendrá en la balanza del creyente el Día de la Resurrección de entre las palabras y las acciones es el buen carácter o los buenos modales; y ejemplos de ello es poner buena cara, abstenerse de causar daño y hacer el bien. Además, Al-lah detesta a quien es indecente en sus palabras y acciones y a aquel cuya lengua profiere vulgaridades.