El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— ordenó facilitar y simplificar los asuntos a la gente y no complicárselos, tanto los relacionados con la religión como los mundanos, siempre siendo dentro de los límites que Al-lah ha permitido y legislado. E instó a dar buenas noticias a los demás y a no alejarlos de ellas.