El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— explica que quien realiza el peregrinaje del "hayy" o "hach" sin cometer obscenidades ("rafaz" es una referencia al coito y sus actividades previas, como besos y caricias, aunque el término también se aplica a las palabras groseras), ni transgresiones ("fusuq") al cometer pecados y otras faltas (parte del "fusuq" incluye incurrir en las prohibiciones del estado de consagración [ihram]) retorna a su hogar con sus pecados perdonados, del mismo modo que un bebé nace libre de todo pecado.