Le preguntaron a la madre de los creyentes 'Aisha —que Al-lah esté complacido con ella— acerca del carácter del Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—, y esta le contestó con una respuesta elocuente y le remitió al Sagrado Corán, que reúne todos los atributos de perfección; y dijo que él era la personificación de la moral del Corán: cumplía lo que le ordenaba y se alejaba de lo que prohibía. Su carácter era obrar según el Corán, mantenerse dentro de sus límites, adquirir sus modales y aprender de sus ejemplos e historias.