La explicación del hadiz, es que Al-lah, el Altísimo, ha preparado a sus siervos más piadosos (y son aquellos que cumplen con sus órdenes, y evitan aquellas prohibiciones que Él ha prohibido) un lugar (el Paraíso) “…lo que jamás ha visto ojo alguno…”, es decir, de lo bello y maravilloso que es. “Ni ha escuchado oído alguno”, es decir, de los sonidos armoniosos y las maravillas indescriptibles. En el hadiz se especifica que es el sentido de la vista y el oído, debido a que son los dos de los cinco sentidos a través de los cuales se percibe la mayoría de las cosas, después están el gusto, el olfato y por último el tacto. Y el hadiz continúa, y dice: “Ni ha pasado por imaginación alguna!”, es decir, es un lugar que nadie puede imaginar, imposible de imaginar las innumerables bendiciones que existen en el Paraíso. Es algo superior a la imaginación humana, ya que las personas solo pueden imaginar las cosas que conocen, y la bendición del Paraíso es superior y muy lejos de sus imaginaciones y pensamientos. Por tanto, Al-lah recompensa a los más piadoso con el Paraíso, por haber respetados Sus órdenes, y haber evitado Sus prohibiciones; y por aguantar la adversidad por la causa de Al-lah. Y por tanto, la recompensa es acorde a sus acciones. Por tanto, el Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, al describir el Paraíso, les emplazó a que recitaron si querían la aleya de Sura de As-Asyda (Nadie sabe la alegría que le espera [a los piadosos] como recompensa por lo que hicieron.