El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— advirtió sobre recurrir a un vidente (término general que incluye a todo aquel que pretende la adivinación de lo oculto, como astrólogos, los que leen en la arena, etc., a través de unos actos preliminares que realizan), y dijo que la simple pregunta sobre algo relacionado con lo oculto hará que Al-lah lo prive de la recompensa de sus oraciones durante cuarenta días. Tal es su castigo por este grave pecado.