Los compañeros estaban con el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— una noche, y él miró a la luna -en la noche del decimocuarto-, y dijo: Los creyentes verán a su Señor realmente con sus ojos sin confusión alguna, y no habrá aglomeraciones ni les alcanzará cansancio ni dificultad al verlo, exaltado sea Al-lah. Después dijo el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—: Si pueden eliminar las causas que los distraen de la oración del Fayr y la oración del Asr, háganlo y realicen ambas oraciones completas a su debido tiempo en congregación, pues esto es una de las causas para poder contemplar el rostro de Al-lah, exaltado sea. A continuación recitó la aleya: {Y glorifica a tu Señor (rezando) antes de la salida del sol y antes de su puesta} [Corán, 50:39].