Los sahába —que Al-láh esté complacido con ellos— solían recibir diez aleyas del Corán del mensajero de Al-láh —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— y no pasaban a aprender otras nuevas hasta entender las diez primeras y aplicarlas. Y de este modo han recibido el conocimiento y lo han aplicado al mismo tiempo.