El ejemplo del que memoriza el Corán, es decir lo tiene en memoria es como el ejemplo del camello trabado. La semejanza entre ambos es que si lo preserva (revisándolo), lo retiene y se mantendrá guardado en su pecho, en cambio si lo descuida, se le escapa y no podrá volver a memorizarlo sino con muchas dificultades, al igual que el camello si se escapa es difícil volverlo a encontrarlo. La mención del camello en específico en este hadiz debido a que es el animal que más se escapa y a la dificultad que se siente al buscarlo.