El Profeta -que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- informa que Al-lah detesta entre la gente a quien discute con asiduidad y vehemencia, no se somete a la verdad e intenta rechazarla con sus argumentos; o bien tiene razón al discutir, pero exagera de manera que sobrepasa los límites de la moderación y argumenta sin conocimiento.