El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— prohíbe y advierte de ciertas acciones que llevan a la división y la enemistad entre los musulmanes. Entre estas acciones destacan: Sospechar: Es una acusación que cae en el corazón sin prueba; y se aclara que es la mayor falsedad. Y sobre (la indagación): es buscar los defectos de las personas con la vista o el oído. Y (espiar): Consiste en investigar sobre los asuntos ocultos, y esto se menciona frecuentemente en relación con el mal. Y sobre (la envidia): Es el resentimiento por las bendiciones recibidas por otros. Darse la espalda uno al otro: Es cuando se apartan uno del otro, no se saludan ni se visitan. Y sobre (el odio): Es el rencor y la aversión, como hacer daño a los demás, fruncir el ceño y tratar mal a otros. Luego dijo una frase que resume cómo deben tratarse los musulmanes entre sí: (Y sean, siervos de Dios, hermanos). La fraternidad es un vínculo que une las relaciones entre las personas e incrementa el amor y la armonía entre ellas.