El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclara que cuando más cerca está el siervo de su Señor es en el estado de postración, y esto se debe a que es cuando el orante coloca la parte más alta y noble del cuerpo en el suelo en sumisión y humildad a Al-lah—exaltado y enaltecido sea—. Y el Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— ordena suplicar mucho a Al-lah en la posición de "suyud", ya que combina la sumisión a Al-lah de palabra y a través de la acción.