"El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— explica que cualquier cosa que afecte al musulmán, ya sea enfermedades, preocupaciones, tristezas, angustias, calamidades, dificultades, miedos o hambre, incluso si es una espina que lo pincha y le causa dolor, todo ello sirve como expiación de sus pecados y eliminación de sus faltas."