Alí Ibn Al-Hussain, Al-lah esté complacido con él, nos informa de que vio a un hombre introducirse en un lugar junto a la tumba del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y comenzar a suplicar. Entonces, él le exhortó a no hacerlo aportándole el hadiz del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en el que prohíbe que se transforme su tumba un lugar de celebración y visita, así como su exhortación para que las casas se conviertan también en lugares de culto y adoración a Al-lah, comparándolas con las tumbas. Luego añadió que las súplicas de bendición y paz de Al-lah sobre él lo alcanzarán siempre donde quiera que esté la persona que se lo suplique”.