El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— nos informa que limpiarse la boca con el palo del árbol de arak, y otras formas de cepillos, higieniza la boca de la suciedad y del mal aliento. Asimismo, es un motivo de complacencia de Al-lah sobre Su siervo, porque es un acto de obediencia a Al-lah y un cumplimiento de su mandato, además de aportar la higiene que Al-lah ama.