El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— prohibió realizar la oración ante la presencia de la comida que el orante anhela y hacia la cual el corazón se enfoca. Asimismo, prohibió realizar la oración cuando se siente la necesidad de evacuar o ir al excusado —que es orinar y defecar— pues el orante queda más preocupado por contenerse.