Al-lah, Ensalzado y Excelso acercará el Día del Juicio el sol a las criaturas hasta quedar a una distancia de entre 1609 y 1760 metros de ellos (la distancia de cuatro mil codos o una milla árabe). En ese momento, las gentes sudarán en función de sus acciones. El lugar del que sudarán irá en función de cómo hayan obrado buenas o malas acciones. A algunos les alcanzará el sudor hasta los tobillos, a otros hasta las rodillas, a otros hasta la cintura y a otros hasta taparles la boca y los oídos. Esto es reflejo de la angustia y la dureza del Día del Juicio.