El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— nos informa que la gente más feliz con su intercesión el Día del Juicio será quien hubiera dicho "no hay más dios que Al-lah", con sinceridad desde su corazón; es decir "no hay nadie que merezca ser adorado excepto Al-lah", estuviera libre de politeísmo y no buscara la fama o el halago de la gente.