El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que todo siervo que cometa un pecado y luego perfeccione su ablución, rece dos «raka'at» con la intención de que Al-lah acepte su arrepentimiento y pida perdón a Al-lah por el pecado cometido obtendrá el perdón de Al-lah. Después, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— recitó: {Aquellos que al cometer una inmoralidad o se perjudican a sí mismos (cometiendo acciones reprobables), recuerdan a Al-lah y Le piden perdón por sus pecados —¡¿y quién sino Al-lah perdona los pecados?!— y no reinciden en sus malas acciones a sabiendas} [Āl 'Imran, 135].