El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— vio a un hombre comer con la mano izquierda y le ordenó hacerlo con la derecha. El hombre le respondió con soberbia y mintiendo que no podía. Entonces, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— invocó a Al-lah para que no le permitiera comer con la derecha. Y Al-lah respondió a su plegaria paralizando la mano derecha del hombre, por lo que no pudo llevarla a la boca después de eso ni para comer ni para beber.