Con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- estaban sus compañeros cuando de pronto oyeron un ruido de algo que se cayó. Les preguntó el Mensajero al respecto: ‘¿Saben qué ha sido eso?’ Dijeron: ‘Al-lahy Su Mensajero lo saben mejor’. Dijo: ‘Eso es una piedra que ha sido arrojada al Fuego, hace setenta otoños. Y ahora desciende en el Fuego hasta llegar al fondo, produciendo ese ruido tan estrepitoso que habían oído’”.