El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—, guía a su comunidad a buscar un refugio beneficioso al que aferrarse para alejar todos los males que una persona teme cuando llega a un lugar, ya esté de viaje, de ocio, etc. Debe refugiarse en las palabras de Al-lah y aferrarse a ellas, las cuales son perfectas en cuanto a su virtud, bendición y beneficio y están libres de todo defecto y carencia, para protegerse de la maldad que pueda haber en toda criatura y estar, así, a salvo de todo lo que pueda dañarlo mientras permanezca en dicho lugar.