El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informó que quien diga: «La ilaha il-l Al-lahu wáhdahu la shárika láhu, láhul mulku wa láhulhamd, wa huwa alá kul-li shai in qadir», que significa: Nadie tiene derecho de ser adorado excepto Al-lah, único y sin asociados, Quien —glorificado sea— es el Único poseedor de la soberanía completa, el Único merecedor del elogio y la alabanza con amor y exaltación y tiene poder sobre todas las cosas sin que nada se Lo impida; quien lo repita diez veces durante el día tendrá la recompensa de haber liberado a cuatro esclavos de la descendencia de Ismail, el hijo de Ibrahim –la paz y las bendiciones de Al-lah sean con ambos—. Y se menciona en concreto a la descendencia de Ismail porque esta es la más honorable con respecto a todas las demás.