El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclara el estatus de quienes mencionan constantemente a Al-lah y dice que se han destacado de los demás y los han superado al alcanzar los más altos niveles del jardín de las delicias. Y los compara con la montaña de Yumdan, la cual se distingue de todas las demás montañas.