El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— suplicaba entre las dos postraciones dentro del «salat» con estas cinco plegarias que tan necesarias son para el musulmán y que comprenden el bien de este mundo y de la próxima vida. Estas son: rogar el perdón, el cubrimiento de las faltas y el hecho de que se obvien; obtener la misericordia; estar libre de dudas, deseos, enfermedades y dolencias; pedirle a Al-lah la guía hacia la verdad y firmeza en ella, así como la concesión de fe, conocimiento, buenas obras y dinero bueno y lícito.