El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— explica que quien guíe, oriente y anime a la gente hacia el camino de la verdad y el bien a través de la palabra o la acción recibirá una recompensa igual a la de aquellos que lo sigan, sin que la recompensa de estos disminuya en nada. Y quien guíe y oriente a la gente, ya sea a través de la palabra o la acción, hacia un camino de la falsedad y el mal que contenga pecado o algo prohibido cargará con el mismo pecado que aquellos que lo siguieron, sin que los pecados de estos se vean reducidos en lo más mínimo.