El Mensajero, -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él-, nos informa en este hadiz de que el creyente puede que le alcancen algunas calamidades, en su vida, sus bienes u otros; y que Al-láh lo recompensará por esas calamidades si el creyente es paciente. Que cada vez que se intensifique la calamidad y su peligrosidad, se incrementará el valor de la recompensa de Al-láh. Asimismo, El Mensajero, -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él-, nos aclara que las calamidades son una de las señales del amor de Al-láh hacia el siervo creyente, y que la voluntad y disposición de Al-láh se harán efectivos siempre. El que es paciente y se satisface con lo que Al-láh le ha enviado, Él lo recompensará con su complacencia, pues ya le es suficiente recompensa, y quien se indigne y rechace la voluntad de Al-láh recaerá sobre él la ira de Al-láh, pues le es ya suficiente castigo.