El Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— nos explica que, cuando nos prohíbe algo, debemos evitarlo sin hacer excepciones, y cuando nos ordena algo, tenemos que cumplirlo según nuestras capacidades. Después nos previene para que no actuemos como algunas de las naciones anteriores que abrumaron a sus profetas con preguntas y luego los desobedecieron; por lo que Al-lah los castigó con distintos tipos de ruina y destrucción. Así pues, debemos evitar ser como ellos, para no perecer como perecieron.