El Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informó que la fe del creyente no será completa hasta que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— sea más querido para él que su madre, su padre, su hijo, su hija y la gente en general. Este amor comprende obedecerlo, apoyarlo y dejar sus prohibiciones.