'Umar —que Al-lah esté complacido con él— informó que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— vio que un hombre había realizado la ablución y que el agua no había cubierto a una zona del pie del tamaño de una uña. Entonces, le dijo, señalando el lugar que no había lavado, que repitiera bien la ablución y que la completara de forma que cada miembro recibiese el agua que le correspondía. El hombre la repitió, completó su ablución y luego rezó.