El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclara que dar caridad no hace que merme la riqueza, sino que la protege de cualquier mal, y Al-lah compensa a quien la entrega con un bien enorme, por lo que esta aumenta en vez de disminuir. Y el perdón de quien tiene poder para vengarse o de castigar no hace sino aumentar su fuerza y honorabilidad. Y todo aquel que se somete humildemente a Al-lah, y no lo haga por miedo o simpatía hacia alguien ni para conseguir de este un beneficio, obtendrá la recompensa de la exaltación y el honor.