El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa de que la Hora no llegará hasta que un hombre pase por una tumba de alguien y desee estar muerto en su lugar. Y el motivo será que temerá perder su religión por el predominio de la falsedad y de quienes la siguen y por la aparición de tribulaciones, pecados y abominaciones.