Asmá Bint Abu Bakr As-Siddiq, Al-lah esté complacido con ambos, informa de que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se levantó encima del almimbar y comenzó a recordarle a los musulmanes los asuntos de la Otra vida, hasta que llegó al asunto de la tumba y sus condiciones. Mencionó el conflicto que vivirá el difunto en su tumba, en referencia a las preguntas que los dos ángeles Munkar y Nakir le harán a cada siervo sobre quién es su Señor, su Mensajero y su religión. Se le denominó en árabe “fitna” puesto que es un conflicto o prueba en la que se examinará la fe del siervo y la firmeza de su credo. De modo que, aquellos que han sido agraciados con superar el examen, habrán vencido y los que fracasen habrán perdido. Cuando lo dijo, se formó un gran alboroto entre los musulmanes, por miedo de la prueba de la tumba, lo que le impidió a Asmá oír las palabras del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz. Cuando se calmó el alboroto, ella le preguntó a un hombre que había a su lado: ‘Que Al-lah te bendiga, ¿qué ha dicho el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, al final de su sermón?’ Le dijo: que Al-lah le ha revelado que la gente será sometida a la prueba de la tumbas, una prueba muy parecida a la prueba del Anticristo. Ciertamente la prueba del Anticristo será dura y severa al igual que la de la tumba.