El musulmán creyente será cuestionado en la tumba por los ángeles asignados para ello, Munkar y Nakir, cuyos nombres aparecen en varios hadices. Entonces testificará que no hay más divinidad que Al-lah y que Muhammad es el Mensajero de Al-lah. El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo que ese es el significado de «bi-l qauli-z-zabit» (la palabra firme) de la aleya: {Al-lah afianza a los creyentes con la palabra firme en esta vida y en la otra} [Corán, 14:27].