El musulmán, cuando observe que su hermano musulmán está cometiendo alguna falta, debe ocultarlo, y no pregonarlo entre la gente, porque se consideraría difusión de la indecencia. Quien lo haga buscando la complacencia de Al-lah, Él se lo compensará el Día del Levantamiento ocultando sus vergüenzas, sin airearlas antes los demás presentes.