El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que amar a los ansaríes de Medina es una señal de la perfección de la fe, y ello se debe a que fueron los primeros en apoyar el islam y al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—, a su esfuerzo por proteger a los musulmanes y a que ofrecieron su dinero y sus vidas en la causa de Al-lah. Y despreciarlos es una señal de hipocresía. Después, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclara que Al-lah ama a quienes aman a los Ansar y detesta a quienes los detestan.