El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa sobre el estado de parte de su nación cuando ya no esté, y afirma que seguirán el camino de los judíos y cristianos en sus creencias, acciones, costumbres y tradiciones de forma precisa y detallada, hasta el punto de que, si estos entrasen en la madriguera de un lagarto, algunos de los musulmanes entrarían detrás de ellos.